Otrosentrevista sofia

Sofía Munguía es una madrileña que terminó Enfermería en 2013. Desde entonces, se tomó un año para terminar sus estudios de Nutrición Humana y Dietética y decidió comenzar a prepararse con AMIR Enfermería para conseguir una plaza como Enfermera Especialista. Su número de orden fue el 39.

Hoy nos cuenta desde la UDM del Hospital Sant Joan de Dèu, en Esplugues de Llobregat (Barcelona), cómo ha conseguido este nuevo reto.


AMIR Enfermería:

-¿Qué factores te llevaron a prepararte el EIR?
Sofía: Sinceramente no era algo que me había planteado durante la carrera, pero, tras graduarme, comencé a ver cómo la mitad de mis compañeros de curso se marchaban a trabajar al extranjero, donde el reconocimiento hacia nuestra profesión no se asemeja para nada; además ¡todos sabemos el mal tiempo que hace en el norte de Europa!

Por otro lado, yo tenía muchas ganas de comenzar un nuevo proyecto de vida, tener mi pisito y salir del nido, en el que, no me malinterpretéis, estaba muy a gusto. Sabía que la única posibilidad para hacer esto era con el EIR, que, por lo pronto, te permite tener una estabilidad económica de dos años. ¡La verdad es que no conozco a nadie de mi entorno, farmacéuticos, periodistas, abogados, con unas condiciones iguales!

-Un número de orden 39 te abrió las puertas a todas las especialidades, ¿por qué elegiste pediatría?
La verdad que no me esperaba esa plaza, me esforcé mucho pero se presenta mucha gente al EIR y estar entre los 50 primeros es realmente un gran reconocimiento a mi esfuerzo. En cuanto a la elección de pediatría, casi todo el mundo incluso hoy me pregunta que con esa plaza por qué no elegí matrona. Al principio no lo tuve muy claro, pero toda mi vida he estado cuidando a mis primos y otros niños y además me di cuenta de que los rotatorios eran similares a los de médico-quirúrgica, especialidad que también me gustaba mucho. Fue entonces cuando estuve segura.

-¿Cómo ha sido tu experiencia en tu primer año de residencia?
Pues aún estoy a mitad de mi primer año y tengo todo tipo de sensaciones. El empezar la residencia es increíble, como el primer día de colegio en el que tienes pensado hasta la ropa que te pondrás. En mi caso, además, la emoción era doble, el marcharme de casa e irme a vivir a otra ciudad marcó el principio de lo que realmente será mi vida adulta y soy consciente que sin el EIR me hubiese costado mucho más. Ahora que ya llevo unos cuantos rotatorios en la espalda, tengo claro que, a pesar de algún momentillo de agobio en Además, ya he dicho que tampoco pediatría era mi vocación, pero los niños me están demostrando que en su día tome la mejor decisión el que te dejas llevar y te olvidas de las sesiones que tienes que hacer en última hora, seguiría eligiendo el mismo camino.

-El tema de las especialidades está presente en muchos debates. ¿Crees que mejorará tu proyección profesional?

Segurísimo, tenemos que tener presente que hemos terminado la carrera en una época de vacas flacas y el EIR no es un máster, por el que puedas pagar para luego conseguir el título. Sacar una plaza implica un gran nivel de conocimientos y de esfuerzo que no tengo duda alguna que se apreciará al terminar la especialidad, de hecho ya en algunos servicios me han preguntado que cuándo acabo la residencia…

Además de esto, la Enfermería es una disciplina amplísima, y veo muy bien el especializarnos en determinadas áreas, que, aunque luego no trabajemos en ellas, sin duda nos harán mejores enfermeras.

-Te decidiste por prepararte con una academia, ¿en qué te ayudó la orientación de la academia?
Sí. Siempre he defendido y defiendo que en este examen la academia es clave. No puedes ponerte a recopilar apuntes de los cuatro años de carrera y ponerte a estudiar, ¿por dónde empiezas?, ¿cuánto tiempo de estudio
dedicas a cada asignatura?, ¡te volverías loco!

Además AMIR Enfermería fue siempre mi primera opción, mi hermana se había preparado con vosotros y había sacado un puestazo en Medicina y me vendió tan bien el método AMIR Enfermería. que ¡cualquiera le llevaba la contraria! Después, cuando me puse a estudiar me reafirme en mi decisión, los manuales son su mejor herramienta, como dice el gran refranero español “lo bueno si breve, dos veces bueno”, y así son los manuales de AMIR Enfermería, concisos y concretos. También es muy importante el hacer y corregir los simulacros. Como dicen los profesores, se aprende más de una pregunta que se falla que de una que se acierta.

Por último una perfecta herramienta para los días vagos, que los hay, es AMIR TV. Yo como era del presencial no tenía la necesidad de utilizarla tanto, pero los días que no conseguía concentrarme me ponía las clases y no veas lo que aprendía.

Por otra parte, las clases, la tutora, el foro para las dudas… saber que tienes a alguien para resolver tus dudas y que ya ha pasado por ahí, es algo esencial.

-De los tipos de curso que hay, elegiste uno presencial con acceso a clases online en directo y videoclases, ¿qué ventajas te han aportado estos recursos junto a las clases del curso presencial?
Bueno, elegí el presencial básicamente porque lo tenía cerca de casa y no conocía el curso online. Además, siempre era una buena excusa para bajar al centro de Madrid y después de clase me iba a dar una vuelta o tomar algo con los amigos. A nivel de resultados no creo que haya ninguna diferencia con el online, de hecho la tutora que teníamos se sacó el curso por e-clases y obtuvo una plaza mejor que la mía.

-Comenzaste a prepararte nada más acabar el grado, ¿no te resultó difícil volver a estudiar cuando estabas acabando tus estudios de grado?
El momento me parece el ideal. Igual no es lo que más apetece cuando acabas de terminar la carrera, pero hay que tener en cuenta que una gran parte de los candidatos no tienen la suerte de vivir con sus padres, que les hagan la comida y que les mantengan sin tener que ir a trabajar. Esto hace más sencillo el poder reservar tanto tiempo al estudio y más fácil que seas tú el que saque plaza y no ellos, aunque hay que tener cuidado que la gente que se saca el EIR con familia o trabajando; si se ponen serios no hay quien los pare, su determinación y sacrificio es absoluto.

-¿Qué papel juega el tutor en este modelo formativo? ¿De qué forma te ayudó?
El tutor es el organizador del sistema, el encargado de facilitar al alumno la distribución del tiempo para optimizar su trabajo al máximo. Te recuerda cuándo y qué papeles tienes que entregar, qué has de estudiar y cómo, y siempre intenta motivarte con algún mensaje. También es de gran utilidad para aquellos alumnos que no pueden dedicarse exclusivamente a la preparación, pues combinan estudio con trabajo o con una carga familiar importante. Pues es el encargado de analizar el ritmo de vida del alumno y de las horas de estudio de las que dispone para que cada minuto
de estudio sea aprovechado al máximo.

-¿Después de todo el tiempo y esfuerzo invertidos, ¿crees que ha merecido la pena?
¡Sí! Mi ilusión desde que terminé la carrera era ser especialista y lo he conseguido. Y todo lo que sea mejorar en la profesión merece la pena y, además, todo lo que merece la pena requiere un gran esfuerzo (por regla general). Ahora miro hacia atrás y pienso que no fue tan duro, pero ¡cada vez que entro en la habitación donde estudiaba me entra urticaria! Definitivamente, el esfuerzo merece la pena, no sólo por la plaza que saques, si no por todo lo que aprendes por el camino. Ahora en el hospital me doy cuenta de lo mucho que sé y de la buena elección que hice aquel día ya lejano de julio que fui a la sede de AMIR Enfermería a apuntarme al EIR.

-Además, ahora eres profesora en la academia, ¿qué ha supuesto para ti?
¿Consideras más compleja la labor del profesor en las clases a distancia que en las clases presenciales?
Es algo que siempre me había planteado, he ayudado muchas veces a algún amig@ con dudas de clase y siempre me tocaba a mi exponer. En cuanto a la diferencia entre presencial y distancia, planteo ambas clases igual; el tiempo de duración es el mismo y a los alumnos se les ve igual de preparados. Aunque he de reconocer que el hablar a una cámara en una habitación vacía es algo muy extraño al principio.

-¿El alumno acostumbrado a la formación tradicional debe desarrollar nuevas estrategias de formación para adaptarse a este nuevo entorno de aprendizaje?
Es verdad que el alumno al principio puede sentir miedo a una formación online, pero el sistema AMIR TV es tan intuitivo y fácil de manejar que desde la primera clase el alumno sabe ya cómo participar activamente, consiguiendo ese feedback que con las videoclases anteriores no se conseguía.

La gran ventaja de la formación online es su flexibilidad horaria, te permite marcar tu propio ritmo y repartir las horas según las circunstancias.

-¿Animarías a los estudiantes a participar en este modelo de enseñanza?
Sin duda. Exige la misma disciplina y capacidad de concentración que un curso presencial. El alumno que está motivado para enfrentarse a una oposición tan dura está perfectamente capacitado para realizar una excelente formación online. Aquellos alumnos que tengan miedo de probar el sistema AMIR TV, les animo a conocerlo y a formar parte de él, y que pregunten a alumnos que ya lo han utilizado para que les cuenten sus experiencias o soliciten un acceso gratuito en la web. ¡La lejanía y la falta de tiempo ya no son una excusa para poder realizar una buena preparación!

Ser Enfermera EspecialistaY, por último, ¿qué consejos les darías a los alumnos?

Soy de la opinión de que si haces una buena preparación, la plaza será tuya. Eso sí, hay tentaciones por el camino que se han de lograr superar. Es muy importante también el poder dedicarse tiempo a uno mismo, al ocio y al deporte. El tener vida más allá de la preparación hace que los momentos de estudio te cundan más. Creo que lo más importante es que no duden que lo pueden hacer, pero que tampoco se confíen. El EIR no es algo que te regalen pero no es ni mucho menos imposible. A mí me sirvió mucho fijarme una meta, en mi caso fue un viaje a Sudamérica donde siempre había querido ir, pero también vale algo que siempre hayan querido tener o hacer (parapente, puenting, todos estos deportes de “riesgo” prohibidísimos durante la preparación) y que, tras hacer el examen, si estás satisfecho con el trabajo que has realizado, sea cual sea el resultado final, te pegues ese lujo, así sin duda habrá merecido tu esfuerzo.

Y bueno, para los que se examinan próximamente, ¡no les deseo suerte, les deseo justicia!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario